2 dic. 2012

El tercer año de vida (de 2 a 3 años)

El tercer año de vida
Esta entrada la escribo pensando en mi sobrino Leo y mis amigos Anuk, Alegría y Pau porque todos ellos se encuentran en el maravilloso tercer año de su vida (que es el que va del segundo al tercer cumpleaños, aclaro porque a veces confunde un poco el término). La dedico también a todos aquellos padres y educadores que tengan contacto con esta maravillosa edad.
Leyendo libros sobre psicología del desarrollo me doy cuenta de que puede ser peligroso detallar demasiado lo que va a suceder en determinados momentos de la vida de los niños, porque tanto si después sucede como si no, crea unas expectativas que pueden generar tensión en sus padres y educadores. Por eso no quiero hacer un decálogo al uso de las cosas que deberían hacer los niños de dos años, sino dar pinceladas sobre qué grandes hitos suceden a lo largo de este año de vida basándome en mi experiencia, en la experiencia de muchas personas que han observado a los niños, y sobre todo en algunos libros que me parece que hacen un buen resumen.
Los niños de dos años utilizan el juego y la observación para orientarse mejor en el mundo que les rodea. En esta etapa el diálogo entre el niño y su entorno da un cambio, ya que comienza a llenar su cesta de experiencias personales con las primeras confrontaciones con otros niños y con adultos. Es el paso del descubrimiento del "yo" al descubrimiento de los "otros iguales o distintos a mí". Junto con el desarrollo de la personalidad, se despierta en esta etapa una fuerte obstinación, fuente de los primeros conflictos que suelen ser de tipo posesivo ("¡coche mío, tuyo no!"). Según los psicólogos, esta etapa es una demanda constante de enunciados claros por parte de los adultos: necesita orientación para establecer su autonomía como persona. Esto se puede interpretar como una invitación por un lado a no sobre-dimensionar los conflictos (es difícil que un niño que ha mordido a otro pueda entender que le hace mal poniéndose en su lugar) pero también a ponerles palabras y no quitar valor a sus acciones. En esta edad curiosamente comienzan a desarrollar su yo emocional y a ser capaces de decir cómo se sienten (un claro signo de un enorme avance en el desarrollo del lenguaje) por eso es importante poner nombre a esos sentimientos (rabia, tristeza, dolor, etc.) y no evitarlos.

El juego

Las construcciones (con bloques de madera, con arena...) o el juego simbólico (imitar a los adultos al cocinar, conducir un coche, mecer una muñeca...) son ejemplos de juegos típicos de esta edad. Es interesante observar que al principio cuando juegan con otros niños, no juegan juntos sino en paralelo aunque frecuentemente en juegos similares lo que les permite entrar en conflicto, intercambiar, quitar, tirar, hasta poco a poco indicar, dar, pedir, compartir. Esta estrategia les permite regular lentamente su atención y estados emocionales (a base de prueba y error), y coordinarlos con los de el resto de niños. El interés por el mismo juguete y el conflicto que se deriva es el comienzo de una relación social. La manera en cómo les ayudemos a regular esos conflictos puede ser clave para sus futuras relaciones con otros niños.
El desarrollo del lenguaje va muy ligado al del juego y la interacción: alrededor del tercer cumpleaños aumenta la capacidad de planificar la intención del juego con palabras (ej. escondite, juego simbólico). El adulto juega un papel muy importante en el impulso del lenguaje ya que la comunicación entre los niños es más bien escaso. Por un lado, el niño imita al adulto, por otro éste comprende la intención de lo que dice el niño ("mama, ero ete" = mamá, quiero ese juguete), le ayuda a expresarse (¿quieres ese juguete? claro aquí tienes), reconoce necesidades en gestos y les pone palabras.

La fase de las rabietas

Una de las características de esta etapa es la terquedad, que muchas veces se convierte en rabietas. El desarrollo de la personalidad requiere la puesta a prueba de los límites que se imponen contra su voluntad individual. Esta fase es muy importante ya que permite conocer e interiorizar reglas de juego que después utilizará en el juego social a partir de los 3 años. El reto es enorme para los educadores: se ha de tener muy claro cuales son los límites propios, evitar el sufrimiento innecesario del niño y las decisiones impulsivas injustas, pero al mismo tiempo dejar claro los límites (aún sabiendo que hay excepciones) de una manera respetuosa y tranquila. El niño aprende las reglas sociales igual que las reglas gramaticales del idioma, por ejemplo: la mayoría de las veces se conjuga el pasado como "caído, jugado, cantado" pero a veces como "hecho, dicho, puesto". En los límites sería: "la mayoría de las veces no puedo jugar ni tirar la comida pero a veces experimentamos tirando y jugando con harina". Yo me lo imagino tan complejo para ellos como para nosotros aprender la lista de verbos irregulares en inglés ¿os acordáis? con decenas de excepciones. Su cerebro aprende de manera increíblemente rápida unas estructuras y excepciones que más adelante utilizará de manera natural en sus relaciones sociales con otros niños.

Empatía y punto de vista

La psicología del desarrollo ha demostrado que los niños de 2 años son capaces de entender que los demás también tienen pensamientos, a pesar de que aún no puedan ponerse en su lugar y entender exactamente qué les sucede. Por ejemplo pueden entender que en una situación es el otro el que sufre, y no él mismo, pero no pueden ponerse en lugar del que sufre ni sentir lo mismo que él. Pero esta capacidad no es innata, sino que requiere haber desarrollado un concepto previo de uno mismo antes de otorgar a otros de autonomía y poder comparar sus vivencias con las propias. La empatía se puede fomentar o reprimir; por ejemplo si la persona de referencia ignora o castiga sistemáticamente los gestos, los intentos de comunicarse o las necesidades del niño, éste aprende a reprimir sus expresiones y sentimientos y también a no percibirlas en los demás.

Desarrollo Emocional

Los niños de un año ya son capaces de expresar emociones básicas como alegría, aflicción, asco o enfado. Las aprenden observando las expresiones faciales de los adultos en contextos determinados ya que son universales y comunes en todas las culturas. Es uno de los primeros aprendizajes al nacer. En el tercer año de vida, la expresión emocional se basa en las emociones primarias pero es mucho más variada y específica, además comienza a ser utilizada intencionalmente. A lo largo de este año se van construyendo esquemas emocionales basados en las vivencias de las emociones de otras personas, y hacia finales de este año se comienzan a poner nombre a cada emoción. La competencia emocional se entorpece cuando el niño experimenta que determinados aspectos de sus sentimientos no encuentran respuesta (no son tenidos en cuenta o no se verbalizan adecuadamente). El control emocional es una parte muy importante de este año de vida: los niños ya pueden distinguir entre una vivencia emocional y una expresión emocional, y adaptar expresiones a determinadas vivencias. También son capaces de canalizar y regular sus emociones de maneras muy distintas, una de ellas el lenguaje. El lenguaje se utiliza a partir del tercer año de vida por ejemplo para reinterpretar acontecimientos (envidia: “no quiero tu juguete porque es muy feo”) o para expresar consecuencias.

Los sentimientos se desarrollan de manera muy diferente. Por ejemplo, para poder sentir envidia o lástima de otro niño ha de desarrollar conciencia de si mismo, en cambio para los sentimientos de orgullo o vergüenza ha de conocer previamente reglas sociales con las que relacionar su comportamiento. Para poder sentirse culpable (lo que suele ser el objetivo de la mayoría de los tradicionales castigos) ha de desarrollar un sistema interno de valores en el que comparar, valorar, priorizar y decidir, cosa que no sucede hasta mucho más adelante.

Es curioso que la mayoría de experiencias vividas antes de los 3 años sean olvidadas. Esto se explica porque hasta esa edad no se dispone de una memoria autobiográfica (relacionada con el momento y lugar determinado del suceso). Pero lo que sí tenemos con 3 años es la memoria emocional, que guarda pedazos de nuestras experiencias emocionales en esta etapa. Así seguramente nos acordemos de cómo era la escuela infantil ni de la educadora, pero muchos de los sucesos emocionales de esa etapa marcan inconscientemente nuestra forma de sentir y actuar hoy.

El desarrollo del lenguaje

La velocidad con la que se desarrolla el lenguaje en los niños es muy diferente en cada caso. Hay niños que con 3 años pueden expresarse correctamente mientras que otros aún no pueden construir frases sencillas. En la mayoría de casos esta diferencia no juega un papel relevante en el desarrollo psicológico (a pesar de las evidentes preocupaciones de los adultos) pero si que requiere un trato individual. En cualquier caso es fundamental esforzarse por comprender al niño, no perder la paciencia, hacer preguntas y reformular sus expresiones (“querías decir…”) y sobre todo cuidar el propio lenguaje.

Los niños de dos años comprenden con gran facilidad la mayoría de lo que les decimos. Son capaces de algo tan complejo como asociar palabras a categorías (fresa -> FRUTA, hermana -> NIÑOS) y comprender frases complejas con varios recados (“por favor trae el libro y cierra la puerta”).

En esta etapa comienzan a hablar con niños de edades similares: utilizan frases sencillas, se turnan pero no siempre reaccionan a la conversación. En la primera mitad del tercer año suelen hablar en infinitivo, mientras que con el tiempo empiezan a utilizar la estructura “Sujeto-Predicado-Objeto”. Un caso peculiar en esta edad es la generalización de estructuras como “hacido” en lugar de “hecho” lo cual es una buena señal de que el principio fundamental se ha entendido (el pasado se construye con –ado/-ido).

Resumen

Éste es un año de crecimiento emocional mientras descubren la propia personalidad y la de los demás, ayudándose del lenguaje para expresar sentimientos y comunicarse con sus iguales y adultos.

Literatura:

Haug-Schnabel, G. & Bensel,J. (2012) Grundlagen der Entwicklungspsychologie. Basel: Herder.
Oerter, R. & Montada, L. (Hrsg.) (2002) Entwicklungspsychologie. 5., vollständig überarbeitete Auflage. Weinheim: Belz.

11 comentarios:

  1. Holaaaa!
    Te he dedicado un premio desde mi blog: El Rincón de Arcoiris
    ( guardearcoiris.blogspot.com.es)
    Enhorabuenaaaa por tu dedicación y esfuerzo creando tu blog! un besito

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  2. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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  3. Genial entrada Raúl, muchas gracias. Sigue así!!!:)

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  4. He aprendido un montón
    No tenia ni idea...

    Por cierto soy Pérfida
    Un saludo coleguita

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  5. Felicidades por el blog! y de paso de dejo un regalito en el mío: http://cuentameuncuentogratis.blogspot.com.es/2013/04/premiados-con-one-lovely-blog-award.html

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  6. Para educar a un niño hay que tener conocimientos de psicología, pero aún así te sorprenden cada día, tenemos todavía mucho que aprender de ellos.

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  7. Enhorabuena Raúl!!! Tu blog me parece muy interesante y me ha hecho reflexionar, tanto como madre, como educadora, me planteo muchas cuestiones a las que nos vemos arrastrados por la sociedad: dejamos a los niños poca libertad de decisión, encorsetándolos desde recién nacidos en horarios escolares rígidos, avocándolos a actividades programas por adultos y coartando, en muchos de los casos, su imaginación, autonomía y desarrollo individual.

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  8. Hola, vengo de visita desde el blog anticrisis, no conocía tu espacio y la verdad mi mas sincera enhorabuena por tu trabajo, desde ya cuenta con una nueva seguidora y gracias por compartir...saludos de la chica del maletín...

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  9. ¡muchísimas gracias a todas por los comentarios y enhorabuenas! Ojalá que los chicos y la uni me dejen tiempo para poder actualizar pronto el blog, tengo pendiente varias entradas sobre el primer año de vida, sobre los límites y mil cosas más. Un beso a todas

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  10. Debemos estar muy atentos ante los estados emocionales de nuestro hijo en esta etapa, buscar la manera adecuada de enseñarles, la etapa de aprendizaje de los niños esta entre 4 a 10 años, es allí en donde todo lo que aprenden se les graba fácilmente. Por eso es bueno corregir desde pequeños las actitudes que puedan tomar.

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  11. Hola escritor, muy informático blog sobre educación infantil España. Soy de India dueño de empresa de viajes a India. Yo tengo un niño que tiene edad 02 anos, Eso es muy difícil por dar educaciones y trabajar en empresa de viajes a India. Ahora es fácil para mí después de leer su blog. Estoy buscando la manera de bueno educaciones de buen manera. Después de leer sus blog puedo decir que es su blog es muy importante. Ahora puedo implementar el mismo. La manera de dar educación estoy totalmente acuerdo con usted.

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