12 ago. 2010

La educación ¿es un medio o un fin en sí misma?



¿Sabes por qué los copos de nieve tienen forma de estrella simétrica?
Hace poco en un grupo en el que estaba alguien hizo esa pregunta y quedó ahí en el aire. Nadie supo contestar, nadie se interesó por la respuesta. ¿Hemos aprendido a no cuestionarnos ni interesarnos por las preguntas simples de las cosas que nos rodean?

Después de 17 años de mi vida en la educación formal (cole+instituto+universidad) me pregunto: ¿aprendemos con el fin de aprobar exámenes y conseguir un trabajo y ganar dinero? o ¿aprendemos por el hecho de que me interesa saber porqué los copos de nieve tienen forma de estrella simétrica?. La realidad no es blanca o negra, hay cosas que interiorizamos mejor porque nos interesan más que otras, pero tengo la sensación de que hay una enorme carencia de motivación intrínseca por aprender en la sociedad en general.
Entonces, ¿la educación debería ser un medio para conseguir un fin y que ese medio y ese fin vienen dados por la sociedad en que vivimos (alguien te educa para...)? ¿o bien debería ser un fin en sí misma, un objetivo a alcanzar, un ideal igual que el del renacimiento?.
También no hace mucho, estaba jugando con una niña de 5 años con unas piedras en el parque a que eran personas de una familia (juego simbólico) y le dije: "veo que te lo estás pasando bien, ¿no jugáis a estos juegos en el cole?"
"Que va, nos pasamos el día haciendo fichas y más fichas", me respondió.
En ese momento me acordé del copo de nieve y pensé: ¿es correcto este modelo de aprendizaje? ¿cuál es el fin de todo esto?
Todavía no he encontrado la respuesta, seguiré investigando.
Mientras tanto, si os interesa, aquí podréis saber porqué los copos de nieve tienen forma de estrella.

1 comentario:

  1. Si nos paramos a pensar, cuando un niñ@ empieza la escuela en P3 no es porque le ha dicho a su familia que quiere aprender y que necesita que le lleven a un sitio donde pueda aprender de todo. La sociedad empuja a que con un máximo de 3 años ya tienes que ir a la escuela (y eso que no es obligatorio) y no está bien visto que dejes de ir antes de los 18. Por supuesto que, al escolarizarse, quien más gana es el que aprende y, más tarde, también se beneficiará la sociedad.
    Ahora bien, el contenido de lo que se aprende en la escuela viene dado por el gobierno de la autonomía en la que vives a través del currículum (primer nivel de concreción), por el equipo docente de la escuela que hayan escogido tus padres (segundo nivel de concreción) y por el profesor/a en particular que te haya tocado (tercer nivel de concreción). Por eso, actualmente pienso que los proyectos son tan importantes, porque es el único resquicio que le dejamos a los niñ@s a que decidan qué es lo que quieren aprender (aún así, el tema de interés de los proyectos se elige democráticamente, así que no tooood@s los miembros del grupo estarán satisfechos con el tema elegido).
    Después de muchos años estudiando lo que te dicen que tienes que aprender, cuando tienes 14 años empiezan a preguntarte hacia qué camino quieres tirar. Creo que, aunque cuando vas creciendo sabes que algún día tendrás que escoger, ese momento es muy difícil. En la escuela donde estudié no me dejaron nunca dar mi opinión ni me preguntaban si prefería hacer una cosa u otra (nunca, en ninguna situación) así que, cuando llega el momento en que tienes que elegir, resulta dificilísimo porque ¡es tu primera vez! ¿cómo es eso de elegir? ¿y si me equivoco en la elección? al final, en mi caso, seguí haciendo caso de la sociedad, y elegí lo que todo el mundo esperaba que hiciera. Me hizo falta estudiar ciencias puras, sacarme la selec, empezar la licenciatura de farmacia y la ingenieria técnica de informática para que mi inconsciente de golpe reaccionara y gritara: QUIERO SER MAESTRA DE INFANTIL y no me importa si habrá o no trabajo cuando acabe la carrera o si los estudios están mejor o peor vistos. Lo malo es que en la universidad te dejan escojer sólo algunas asignaturas (optativas y libre elcción) y, en general, me pareció todo muy poco práctico. Así que, hasta que no he acabado la carrera y he empezado a trabajar, no he podido aprender lo que me gusta a través de cursos ofrecidos por diferentes entidades privadas.
    En resumen, estudiamos para aprender y aprendemos porque es lo que tenemos que hacer. Cuando en la escuela explican algo que nos interesa, aprendemos mucho más; el resto es pura memorización que se olvida con facilidad. Se deberían invertir muchos esfuerzos para encontrar la manera de aprender por la propia iniciativa e interés de cada uno y, seguramente, acabaríamos aprendiendo de forma integral y con mucha más satisfacción.

    ResponderEliminar